En muchas ocasiones los juegos de caja pequeña nos sorprenden gratamente ya sea por su estéticas, por sus mecánicas o por su rejugabilidad. En Kodama de Daniel Solis, uno de los últimos títulos de la editorial Devir, se unen varias de estas condiciones, os invitamos a leer esta reseña que será como un viaje a través de un bosque lleno de nuestros amigos los Kodama.
|
Aquí podemos ver el contenido de la caja |
El juego
En este juego, tomaremos el rol de cuidadores de kodamas, unas simpáticas criaturas que viven en los árboles y que necesitan que estos crezcan. El cuidador (jugador) que mejor cuide a los Kodamas durante tres estaciones (primavera, verano y otoño) será recordado por años.
En Kodama cada jugador comienza el juego con el tronco de un árbol, el cual tiene que hacer crecer. Cada árbol tiene un símbolo característico que determinara el color del jugador en el track de puntuación (nubes, estrellas, hongos, flores, luciérnagas y gusanos). A parte cada jugador tendrá en la mano cuatro cartas de Kodama que marcaran sus estrategia.
Mecánica
A partir de la preparación la mecánica es muy sencilla. En el centro de la mesa pondremos cuatro cartas de ramas, estas cartas pueden tener varios de los símbolos del juego. Durante nuestro turno debemos escoger una de las cuatro cartas y colocarlas en nuestro árbol, la única regla es que no puede sobreponerse a más de una carta a la vez.
Cuando colocamos una carta, es el momento de puntuar. Las cartas tienen los símbolos antes mencionados, al colocar una carta puntuamos tantos puntos como los símbolos iguales que tengan las anteriores (importante: podemos puntuar un máximo de 10 puntos por turno)
Ej: Si colocamos una carta de rama con dos estrellas y la carta anterior tenía una estrella, puntuamos 2 puntos. Dos por la carta nueva y uno por la carta anterior.
|
Así quedara nuestro árbol al final de varias rondas de partida |
Cada estación se compone de 4 turnos por cada jugador. Al final de cada estación jugaremos y puntuamos una de nuestras cartas de Kodama.
Cuando llegue el final del otoño el jugador que más puntos tiene, es aquel que se lleva la gloria de ser el mejor cuidador de Kodamas.
 |
Aquí tenemos un ejemplo de los Kodamas que podremos jugar al final de las estaciones |
Valoración
Pese a que la mecánica es sencilla, la profundidad de Kodama hace que sea un juego con una dificultad media y muy asequible para todos los públicos. Al final de cada partida tendremos esa sensación de haber podido hacer más, pero que no nos ha dado tiempo.
En lo que respecta al apartado gráfico Kodama (Kwanchai Morya) es espectacular y nos consigue transportar al mundo mágico de los Kodamas.
En resumen Kodama es un juego de caja pequeño que puede llenar nuestros ratos y dejarnos con ganas de jugar más de una partida seguida.
Este juego lo puedes encontrar en nuestra ludoteca a disposición de todos los socios.